Los suplementos están rodeados de mitos que pueden confundir a los consumidores. Desmontemos algunos de los más comunes:
Mito 1: "Los suplementos pueden sustituir a las comidas."
Verdad: Los suplementos complementan tu dieta; no sustituyen a los alimentos reales.
Mito 2: "Todos los suplementos son iguales."
Verdad: La calidad importa. Elige siempre marcas de confianza con certificaciones verificadas.
Mito 3: "Cuanto más, mejor."
Verdad: La sobredosis puede provocar efectos secundarios graves. Cíñete a la dosis recomendada.
Conociendo los hechos, podrás tomar decisiones informadas y disfrutar de los verdaderos beneficios de la suplementación.